En el marco del Día Internacional contra la LGBTIQ+fobia, diversas organizaciones, colectivos y activistas independientes del estado alzaron la voz para denunciar la persistencia de barreras estructurales y exigir que la inclusión de la diversidad sexual deje de ser un discurso institucional y se traduzca en asignaciones presupuestales concretas.
Durante el pronunciamiento, Andrés Costilla, integrante del comité organizador de la Marcha del Orgullo LGBT en San Luis Potosí, señaló que la movilización busca visibilizar las violencias y desigualdades que continúan afectando a las poblaciones de la diversidad sexual y de género.
El activista remarcó que los derechos humanos no son negociables y advirtió sobre un contexto internacional adverso, caracterizado por discursos antiderechos y expresiones de ultraderecha que pretenden colocar las identidades y los cuerpos de la comunidad como objeto de persecución y odio.
Asimismo , enfatizaron que los avances legales logrados en el estado, tales como el matrimonio igualitario, el reconocimiento de la identidad de género y la prohibición de las llamadas terapias de conversión, no han sido concesiones de las instituciones, sino el resultado de décadas de lucha y resistencia comunitaria y que a pesar de estas conquistas, la discriminación sigue viva en los entornos familiares, laborales, educativos y digitales, limitando el acceso real al empleo, la vivienda, la salud y la justicia, especialmente para las personas trans, no binarias, lesbianas, gays y bisexuales.
Los portavoces coincidieron en que resulta insuficiente hablar de inclusión si no existen políticas públicas sostenidas ni mecanismos reales de protección. En ese sentido, hicieron un enérgico llamado al Gobierno del Estado, al Congreso Local y a los ayuntamientos para que asuman sus obligaciones sin retrasos ni simulaciones.
La exigencia central de la comunidad es la garantía de un presupuesto público suficiente, transparente y debidamente etiquetado para la creación y mantenimiento de programas de atención integral y refugios, orientados prioritariamente a las personas de la diversidad sexual que se encuentran en situaciones de alta vulnerabilidad.
La conferencia también contó con la presencia y respaldo de destacadas activistas de la comunidad potosina, entre ellas Irazami del Valle, Paola Pedraza, Paul Ibarra, Monse Vázquez y Alisson Rocha, quienes firmaron el posicionamiento y reafirmaron que la dignidad y la supervivencia de la población LGBT+ en San Luis Potosí no puede seguir dependiendo exclusivamente del trabajo comunitario y de las redes de apoyo independientes.
✍️ Michel Martínez