Michel Martínez
La discusión sobre la seguridad en México suele centrarse en el flujo de sustancias ilícitas hacia el norte, pero poco se profundiza en el fenómeno inverso que alimenta directamente la violencia en nuestras calles. Tras la presentación de la obra “Balas con remitente” del Dr. Fernando Coca Meneses, enfocada en el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos hacia territorio nacional, el diputado local Emilio Rosas puso sobre la mesa la corresponsabilidad binacional y la urgencia de abordar este problema desde el contexto potosino.
Para el legislador local, calificar a México simplemente como un país generador de violencia o de tránsito de narcóticos es una lectura incompleta de la realidad. Las dinámicas del crimen organizado operan en circuitos cerrados de intercambio que afectan de forma directa la soberanía y la paz social.
Las mismas rutas logísticas utilizadas para el traslado de drogas hacia los Estados Unidos son las que operan de regreso para introducir armamento de alto calibre a nuestro país. Este flujo constante de armas de fuego no solo incrementa la capacidad de fuego de las organizaciones delictivas, sino que se traduce en una crisis humanitaria que golpea con especial dureza a los sectores más vulnerables de la población, incluyendo a las juventudes, las madres buscadoras y las familias de personas desaparecidas.
La Estrategia Local: Atender las Causas desde la Comunidad
Frente al desarrollo de marcos legales complejos o tratados internacionales que suelen tomar tiempo en consolidarse, la perspectiva local cobra una relevancia inmediata. La premisa es clara: los cambios estructurales e institucionales deben gestionarse desde lo local para escalar hacia el plano nacional y global.
En el caso de San Luis Potosí, se han articulado esfuerzos institucionales mediante las Mesas de Construcción de la Paz, coordinadas por la Secretaría de Gobernación. Estas instancias han permitido la apertura y la coadyuvancia de los legisladores locales en diversas zonas prioritarias de la capital potosina, abarcando sectores como Tierra Blanca, la General I. Martínez, Las Terceras y Los Magueyes.
El objetivo central de estas intervenciones es mitigar los índices de violencia mediante la atención directa de los factores socioeconómicos que la originan. Esto implica el fortalecimiento de las oportunidades de empleo, el impulso al emprendimiento local, la mejora en el acceso a la educación y la optimización de los servicios públicos, coordinando de manera estrecha las capacidades desde el ámbito municipal hasta el estatal y federal.
El reto legislativo y social no radica únicamente en la contención policial, sino en comprender la interconectividad de los mercados ilícitos. El tráfico de armas de alto poder otorga la infraestructura operativa para mantener activos otros delitos de alto impacto.
A la par del fortalecimiento criminal, este fenómeno se entrelaza con problemas emergentes de salud pública en la región, como el tráfico de fentanilo que va de regreso hacia el mercado estadounidense. Por ello, la construcción de una agenda de paz duradera para San Luis Potosí requiere de una sinergia sólida entre la sociedad civil organizada, la academia y las autoridades públicas para generar diagnósticos precisos y soluciones de fondo.