✍️ Kenia Hernández
A pesar de que en el discurso oficialista, la autoridad estatal aseguró que en San Luis Potosí el maltrato animal ha ido a la baja, la Organización Animal Protectora de Animales, Huella Amiga A.C. denunció que los casos siguen en aumento y en un década, ningún agresor ha quedado tras las rejas.
Karla García, representante de la Asociación Civil alzó la voz ante la indignación por el asesinato de Laika y Solovino. Dos perritos que presuntamente fueron baleados en Soledad de Graciano Sánchez por el dueño de un negocio.
El caso que se destapó la semana pasada y se viralizó en pocas horas gracias a cientos de ciudadanos, presionó a la Fiscalía General del Estado (FGE) para generar una carpeta de oficio. Que posteriormente, se nutrió de una denuncia interpuesta por García -en favor de Solovino- y la familiar de Laika.
No obstante, hasta el momento, no se reportan personas detenidas.
“Esta es solamente la prueba de que urge que nos aprueben de inmediato la iniciativa la ley Hope”, explicó la activista sobre el documento que exige endurecer las penas con cuatro a ocho años de prisión a quiénes provoquen la muerte de un animal en San Luis Potosí.
Y de esta forma -añadió- evitar que los imputados salgan en libertad antes de completar un juicio gracias a la alternativa de la reparación del daño. De lo contrario, advirtió, “siempre van a quedar libres”.
En la última década -informó- solo 10 carpetas fueron judicializadas por casos graves de maltrato animal. En ninguno de esos casos los responsables cumplieron una sentencia tras las rejas.
“A pesar de que escuchamos unas entrevistas en donde se asegura que corresponde cárcel, ninguno ha quedado en la cárcel porque la ley no lo permite”, reclamó que las medidas irrisorias son al mismo tiempo mínimas. “Por eso nos tocan dos bultos de croquetas o cualquier cosa”, añadió.
No obstante, Karla insistió en que la lucha por la Ley Hope no es por la informidad del sentido material. En realidad, para casos como el de Laika y Solovino que no tuvieron oportunidad de recibir atención veterinaria, resaltó que ya no queda nada qué reparar. Su vida se perdió para siempre.
Con el conocimiento de que los procesos penales en esta materia son lentos en la entidad, Huella Amiga y otros colectivos temen que el crimen que le arrebató la vida a ambos canes quede impune.