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Colectivos denuncian urbanización y ecocidio histórico en la Sierra de San Miguelito

Integrantes del colectivo La Sierra de San Miguelito Somos Todos señalaron que cambios en los instrumentos de planeación urbana permitieron el desarrollo inmobiliario en zonas previamente consideradas de conservación.

✍️ Kenia Hernández

Ante la incertidumbre generada por la falta de organización en el uso de suelo de la capital potosina, integrantes del colectivo La Sierra de San Miguelito Somos Todos recordaron que el crecimiento urbano en las inmediaciones de la Sierra de San Miguelito se desarrolló sobre terrenos que anteriormente estaban clasificados como áreas de conservación ecológica, de acuerdo con los instrumentos de planeación urbana municipales.

A través de una publicación difundida en redes sociales, el colectivo recordó que el Plan de Desarrollo Urbano de San Luis Potosí, publicado el 23 de septiembre de 1993, identificaba como área de conservación una zona ubicada en el sector de Garita de Jalisco, donde actualmente existen desarrollos habitacionales.

De acuerdo con el pronunciamiento, en el año 2000 esa superficie fue catalogada como “área ecológica” con el propósito de controlar inundaciones derivadas de la alteración de los escurrimientos naturales. Sin embargo, con la actualización del documento en el 2003, las modificaciones facilitaron la construcción de nuevos fraccionamientos.

A diferencia de aquel entonces, los activistas recordaron que al fondo de la zona urbanizada, hoy se encuentra el área de amortiguamiento de la Sierra de San Miguelito decretada como Área Natural Protegida desde el 13 de diciembre de 2021 y que forma parte de la Comunidad de San Juan de Guadalupe, Tierra Blanca y San Miguelito.

A pesar de ello, el desarrollo inmobiliario perpetuado durante años -afirmaron- provocó afectaciones ambientales irreversibles que no obstante, planeaban continuar según los intereses de algunas empresas.

Actualmente, aunque el ayuntamiento capitalino refrendó que el estatus de esta zona permanecerá protegido, la expansión urbana cada vez más demandante y presuntas vulneraciones judiciales, han puesto en alerta a comuneros y ambientalistas quienes refrendan que el territorio es parte del patrimonio natural de San Luis Potosí.