✍️ Michelle Martínez
El panorama meteorológico para San Luis Potosí durante este verano presenta variaciones importantes en el comportamiento de la canícula. Especialistas del Laboratorio de Variabilidad Climática de la Universidad autónoma de San Luis Potosí explicaron que este fenómeno, también denominado veranillo o sequía intraestival, consiste en una reducción temporal en el volumen de las precipitaciones justo en la mitad de la temporada fuerte de lluvias, interrumpiendo el ciclo que habitualmente se registra entre los meses de mayo y octubre.
De acuerdo con los monitoreos recientes, los efectos de este periodo no se resentirán con la misma fuerza en todo el territorio estatal. Las proyecciones indican que para las regiones de la Huasteca y la zona Media se esperan niveles de captación de agua y calor dentro de los parámetros acostumbrados para esta época del año.
La situación será distinta para los municipios del Altiplano y la zona Centro de la entidad. En estas demarcaciones se anticipa una temporada ligeramente más intensa de lo normal, lo que se traducirá en un escenario ambiental notablemente más seco y con una menor probabilidad de tormentas durante las próximas semanas.
Esta pausa en las lluvias, lejos de ser perjudicial en su totalidad, representa un factor necesario para el equilibrio de las tierras de cultivo en el campo potosino. Los expertos en la materia detallaron que un exceso prolongado de humedad y la falta de suficiente radiación solar propician el desarrollo de hongos y diversas plagas que contaminan las plantaciones.
El sector agrícola de la entidad depende directamente de este balance climático. Tanto una sequía que se extienda más allá de los rangos previstos como una temporada veraniega donde la canícula no se presente representan un riesgo latente, ya que ambos extremos tienen la capacidad de alterar los ciclos de producción y mermar el rendimiento de las cosechas locales.