✍️ Michelle Martínez
Las madres de niños y adolescentes con TDAH y otras condiciones neurodivergentes en San Luis Potosí impulsan la creación de una comunidad para frenar la estigmatización que sufren sus hijos, ya que incluso dentro del sector educativo, se suele asociar la neurodivergencia con mala conducta o falta de límites, invisibilizando la inteligencia y capacidades de los menores.
Lourdes Martínez Huerta, integrante del movimiento, señaló que el entorno siempre etiqueta a estos niños como malcriados o consentidos. Por ello, exigen que se les visibilice por lo que realmente son: infancias sumamente inteligentes, empáticas y afectuosas que solo necesitan comprensión.
Las familias denunciaron un fuerte desgaste diario debido a la falta de preparación en las escuelas para atender crisis o dar un seguimiento adecuado. En las aulas predomina el reproche constante sobre la inclusión, por lo que demandan la adopción urgente de estrategias psicopedagógicas reales que ayuden a los alumnos a autorregularse.
Adriana Solís, madre afectada, detalló que todos los días reciben quejas de que el niño no puso atención o se levantó, lo que demuestra que los docentes no conocen la condición. A esto, Lourdes Martínez añadió la frustración de intentar orientar a los maestros sin ser escuchados, bloqueando herramientas sencillas de autorregulación como permitirles salir a correr durante una crisis.
Para romper el aislamiento y superar juntos estas barreras del desarrollo, se formalizó el colectivo “Madres de hijos neurodivergentes en San Luis Potosí”. La organización invita a los padres que pasan por situaciones difíciles con sus hijos a sumarse para acompañarse en este proceso. Para mayores informes, compartieron el número telefónico 4443111996.