✍️ Kenia Hernández
Representantes del pueblo wixárika, ejidatarios y organizaciones ambientalistas denunciaron que el modelo extractivista impulsado por actividades agrícolas y avícolas ha colocado al Acuífero Vanegas-Catorce en una situación insostenible, por lo que exigieron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) detener el otorgamiento de nuevas concesiones de extracción.
Los colectivos señalaron que el acuífero registra un déficit superior a los 7.9 millones de metros cúbicos de agua al año, debido a que el volumen extraído rebasa la capacidad natural de recarga. Indicaron que mientras anualmente ingresan alrededor de 29.4 millones de metros cúbicos, la extracción alcanza los 36.3 millones, lo que pone en riesgo el abastecimiento para las comunidades y el equilibrio ambiental de la región.
Los activistas afirmaron que las condiciones actuales hacen inviable autorizar más permisos de explotación y denunciaron la existencia de pozos presuntamente ilegales utilizados por empresas agrícolas en una zona regulada por la Conagua.
Advirtieron que la crisis hídrica amenaza la permanencia de Wirikuta, territorio sagrado del pueblo wixárika y uno de los principales patrimonios bioculturales del país, además de afectar a las poblaciones que dependen del acuífero para su consumo y actividades productivas.
Como parte de esta exigencia, del 6 al 8 de agosto se realizará el Festival del Agua, un encuentro que reunirá a habitantes, especialistas y organizaciones sociales para promover acciones de protección del recurso hídrico, impulsar políticas públicas y visibilizar los efectos de la sobreexplotación del acuífero en el Altiplano potosino.