Morena y este gobierno están atentando, una vez más, contra un derecho fundamental de la democracia y de los mexicanos: la verdad.
Siguiendo el manual claro de los regímenes totalitarios, tienen claro que a través de la manipulación de las masas, y siendo este mismo régimen el único proveedor y defensor a ultranza de la supuesta verdad. Me viene a la mente sin duda, La Mañanera en el que el propio gobierno miente y normaliza la vanalización de los temas importantes, crea y monta narrativas en torno a lo que quiere y le conviene que se discuta mientras lo verdaderamente importante acontece tras bambalinas. Además el propio gobierno se atreve a tener un espacio llamado “Derecho de réplica”, dejando aún más evidenciado el cinismo de este régimen, en el que olvidan que las personas tienen derechos y los gobiernos tienen obligaciones, facultades y competencias que le otorgan las leyes para que administren y garanticen el orden público y así las personas, podamos ejercer nuestros derechos.
Después del contexto anterior, traigo a la luz que a raíz de la reforma en materia de telecomunicaciones de 2025, surgieron los derechos de las audiencias y se establecieron diversas obligaciones para los medios de comunicación, tales como proveer información veraz, oportuna y “contextualizada”, entre otras características, además de distinguir entre un hecho, opinión y propaganda, así como establecer mecanismos para verificación y el famoso derecho de réplica. Además se estableció que cada medio debe tener un defensor de las audiencias, el cual es designado por el propio medio, quien es el encargado de vigilar que su código de ética se cumpla y que en el caso de una controversia cualquier integrante de la audiencia puede acudir ante el defensor y hacer valer sus derechos. Sin embargo, posterior a esto existe una siguiente instancia, y definitiva, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
Y en este órgano, nada autónomo por cierto,-porque al gobierno de la cuarta transformación lo último que le caracteriza y le gusta es la autonomía e independencia de las instituciones-, depende de facto de la Presidenta con A de “Autoritaria” de la República, Claudia Sheinbaum, ya que la CRT está integrada por 5 comisionados propuestos por ella, y ratificados por mayoría simple del Senado; así, que no vea quien no quiera ver, es obvio que el propio gobierno es quien tiene el poder de decisión en su mano, de decirnos a las audiencias de este país qué información es supuesta verdad o no, así como qué hecho, noticia, o versión periodística está suficientemente “contextualizada”, o si una nota o información se manejó de manera “correcta”.
Obviamente esta reforma contempló importantes sanciones a los medios que incumplan con estas disposiciones, por lo que no nos hagamos, es evidente que esto le da un poder de influencia y decisión sobre la línea de decisión de los medios, no todos claro, pero siempre existirá esa línea muy delgada de posibilidad. Este efecto de censura lo que ocasiona, es a todas luces la vulneración del verdadero “derecho de las audiencias”, ya que es el mismo poder del gobierno, a través de sus comisionados impuestos a modo, quien decide de forma directa e indirecta lo que le conviene que sea veraz, suficientemente contextualizado y demás términos establecidos a modo en la ley para imponer su voluntad.
El debate, no es si las audiencias tenemos o no derechos, claro que tenemos derecho a recibir información veraz, oportuna, sin estigmas, sin sesgos políticos, morales, ni de ninguna índole; claro que las audiencias tenemos derecho a recibir información de proveedores éticos y comprometidos con la labor periodística; claro que las audiencias tenemos derecho a permanecer informados de forma real y sin mentiras, sin un gobierno que solamente filtre o acomode la información a modo como objeto propagandístico y con fines electoreros. Entonces, sin duda, la autoridad encargada de aplicar las disposiciones establecidas en la norma, debería ser completamente independiente e imparcial al gobierno, pero ese debería se queda en la utopía de la realidad mexicana que hoy vivimos.
Van por la verdad, que no nos quede duda.
✍️ Cristina Govea Soler
Abogada
Consejera Nacional PAN