La capacidad instalada de los servicios públicos de salud en San Luis Potosí se encuentra prácticamente ocupada, por lo que IMSS-Bienestar analiza alternativas para ampliar la atención de primero, segundo y tercer nivel, informó el coordinador estatal, Daniel Acosta Díaz de León.
El funcionario señaló que uno de los principales retos para el último año de la actual administración será aumentar la capacidad de respuesta ante la demanda de servicios. Entre los avances recientes mencionó la conclusión y equipamiento del Hospital General de Rioverde, así como el equipamiento del nuevo Hospital Central, aunque reconoció que persiste un déficit de personal, principalmente de enfermería.
Acosta Díaz de León también informó que se trabaja en la sustitución del acelerador lineal para la atención de pacientes oncológicos. En el caso del nuevo Hospital General de Ciudad Valles, aclaró que la construcción todavía no comienza; actualmente se acondiciona un terreno de poco más de cuatro hectáreas que fue donado para el proyecto y se realizan trabajos relacionados con energía eléctrica, agua y movilidad.
IMSS-Bienestar tiene bajo su responsabilidad 184 centros de salud y alrededor de 84 unidades médicas móviles en San Luis Potosí. El coordinador estatal señaló que el fortalecimiento de esta infraestructura y la ampliación de la cobertura serán prioridades para atender a la población que no cuenta con seguridad social.