Las buenas acciones potosinas cruzaron fronteras. Illya Elena Ramírez Soto, Isabella Ramírez Kühn y Azuny Martínez Rodríguez, alumnas del Colegio Chapultepec, obtuvieron una medalla de plata continental en Infomatrix, celebrado en Realicó, Argentina, con un proyecto de ciencia y tecnología que pone en el centro un valor fundamental para la convivencia: la bondad.
En un contexto donde la violencia, la indiferencia y los conflictos ocupan buena parte de la conversación pública, la propuesta de las jóvenes invita a reflexionar sobre cómo las buenas acciones pueden transformar la manera en que las personas se relacionan. Su reconocimiento representa un logro académico, pero también una oportunidad para recordar que la ciencia y la tecnología pueden contribuir a comprender los problemas humanos y promover una sociedad más sensible y solidaria.
Julio Eduardo Aguirre Arredondo, impulsor de estos proyectos, destacó el potencial del talento potosino cuando existen oportunidades para desarrollarlo. “En los últimos años he visto cómo el talento potosino, si se apoya con poco, logra grandes resultados en ciencia, arte, tecnología, cultura y deporte, y alcanza resultados históricos para la ciudad”, expresó. También planteó la necesidad de ampliar las oportunidades para que niñas, niños y jóvenes de distintos sectores puedan participar en competencias nacionales e internacionales.
La historia de Illya, Isabella y Azuny recuerda que detrás de cada medalla hay horas de trabajo, investigación, preparación y perseverancia. Su logro pertenece, ante todo, a ellas: a sus ideas y a su capacidad para representar a San Luis Potosí en un escenario internacional. Pero también deja un mensaje para la ciudad: el talento no se encuentra en un solo colegio, colonia o comunidad; está presente en cada rincón y necesita condiciones para crecer. Y cuando tres jóvenes eligen desarrollar un proyecto sobre la bondad, también recuerdan que construir un entorno más humano comienza con acciones concretas, empatía y solidaridad.