La diputada María Dolores Robles Chairez presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Educación del Estado para fortalecer el desarrollo y la superación profesional de los docentes, mediante la promoción de procesos de formación, capacitación, actualización y profesionalización, de acuerdo con los resultados de su evaluación diagnóstica y en el ámbito específico donde desempeñan su labor.
Asimismo, la propuesta busca promover la protección, promoción y atención del bienestar mental del personal docente, al considerar que la salud mental es un componente indispensable del bienestar integral de las personas y del pleno ejercicio del derecho humano a la salud.
En el contexto educativo, la salud mental del personal docente no solo repercute en su calidad de vida, sino también en el ambiente de enseñanza-aprendizaje, el desempeño académico de las y los estudiantes y la calidad del sistema educativo en su conjunto. En ese sentido, se pretende establecer en la ley de la materia la obligación de promover en el personal docente la protección, promoción y atención del bienestar mental.
En la exposición de motivos se señala que la labor docente conlleva una alta carga emocional y de responsabilidad; la exposición constante al estrés, exigencias administrativas, carencia de recursos, conflictos escolares y, en muchos casos, violencia o acoso laboral, puede generar afectaciones psicológicas importantes. Además, la pandemia por COVID-19 acentuó estas condiciones, visibilizando el agotamiento emocional y la necesidad urgente de apoyo institucional.
En este sentido, se reconoce que las y los docentes enfrentan diversos desafíos que pueden afectar de manera negativa su salud mental, por lo que resulta fundamental que cuenten con un adecuado bienestar emocional para mantener relaciones positivas con estudiantes, colegas y madres y padres de familia.
Por ello, se considera oportuno actualizar el marco jurídico para reforzar las normas que permitan brindar atención en salud mental al personal docente, a fin de garantizar un desarrollo personal y una salud mental sana y digna, lo cual incide directamente en su calidad de vida, equilibrio emocional y fortalecimiento de sus capacidades pedagógicas, con beneficios en la calidad educativa de las instituciones del Estado.
Finalmente, se estima conveniente realizar adecuaciones técnicas a ambos planteamientos para lograr una redacción más amplia, clara y precisa, que articule de manera coherente elementos clave como la formación continua, la profesionalización y la evaluación diagnóstica. Esta modificación evitará duplicidades y fortalecerá el marco normativo, permitiendo diseñar e implementar políticas públicas y programas más claros para la formación de las y los maestros.
La iniciativa se encuentra en análisis en la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.