Cargando fecha...

UASLP investiga impacto del plomo y la nutrición en el deterioro cognitivo de adultos mayores

El proyecto analiza cómo la exposición acumulada al metal pesado y el estado nutricional influyen en la fragilidad y la función cognitiva en personas de la tercera edad.

La Universidad Autónoma de San Luis Potosí desarrolla una investigación que aborda un problema silencioso pero de gran relevancia para la salud pública: la relación entre la exposición al plomo, el estado nutricional y el deterioro cognitivo en adultos mayores, un sector de la población en crecimiento acelerado en México.

La estudiante del Programa Multidisciplinario de Posgrado en Ciencias Ambientales, Estefanía Chávez Prieto, junto con su asesora, la doctora Bertha Irene Juárez Flores, del Instituto de Investigación de Zonas Desérticas, presentaron el proyecto de tesis “Niveles de plomo en sangre y su relación con el estado nutricional, deterioro cognitivo y fragilidad en adultos mayores de la Ciudad de México”.

El trabajo forma parte de una cohorte que ha dado seguimiento, durante más de una década, a personas adultas mayores, evaluando variables clave como fragilidad, sarcopenia, función cognitiva, estado nutricional y exposición a metales pesados. Este enfoque integra salud, medio ambiente y envejecimiento, tres áreas que representan desafíos crecientes para el país.

México vive un proceso acelerado de envejecimiento poblacional: el IMSS estima que para 2050 más de un tercio de la población será adulta mayor, lo que incrementa la demanda de atención médica, prevención y políticas públicas específicas. A esto se suma que el plomo, pese a prohibiciones y regulaciones, continúa presente en diferentes entornos urbanos y domésticos.

Aunque históricamente la investigación se ha centrado en niñas y niños —quienes absorben hasta 50 por ciento más plomo que los adultos—, la población mayor ha sido menos estudiada. La doctora Juárez Flores explicó que el plomo se acumula en los huesos a lo largo de la vida y puede volver al torrente sanguíneo al disminuir la masa muscular y aumentar la resorción ósea, procesos naturales del envejecimiento.

Este efecto se agrava cuando existe déficit nutricional. Una baja ingesta de calcio y otros oligoelementos favorece la liberación del plomo almacenado en los huesos, elevando su concentración en sangre y aumentando el riesgo de deterioro cognitivo y fragilidad. Los resultados preliminares del estudio ya muestran que las personas con deficiencia nutricional presentan niveles significativamente más altos de plomo.

Las investigadoras destacaron que la normativa mexicana aún permite niveles de hasta 10 microgramos por decilitro en adultos, mientras que propuestas recientes buscan reducir el límite a 3.5 microgramos, lo que refleja un cambio en el entendimiento de los riesgos del metal incluso en concentraciones bajas.

El trabajo también se articula con esfuerzos institucionales del IMSS y busca aportar evidencia científica para la actualización de políticas públicas que permitan prevenir o mitigar factores ambientales asociados al deterioro funcional en la vejez.

Finalmente, la doctora Juárez Flores reiteró que, en un país donde la población mayor será cada vez más numerosa y dependiente, atender factores ambientales modificables como la exposición al plomo es una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida y reducir la carga de enfermedad en los próximos años.