De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer se posiciona actualmente como la segunda causa de mortalidad entre niños y adolescentes a nivel global. En este contexto, y con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, oncólogos pediatras de San Luis Potosí resaltan que a diferencia de lo que ocurre con los adultos, la prevención en niños es limitada, por lo que la detección oportuna se convierte en la herramienta principal para salvar vidas.
El panorama epidemiológico en la entidad
El estado de San Luis Potosí se mantiene en una clasificación de incidencia media dentro del panorama nacional. Según las estadísticas actuales, se registran entre 5 y 7 diagnósticos por cada 100 mil menores, lo que se traduce en una confirmación anual de entre 70 y 90 casos nuevos en la entidad, afectando principalmente a las regiones Centro y Huasteca.
Los especialistas detallan que los tipos de cáncer más recurrentes en la población de entre 5 y 14 años son las leucemias, seguidas por los tumores en el sistema nervioso central y los linfomas.

El reto del diagnóstico oportuno
El Dr. Juan José Ortiz Zamudio, oncólogo pediatra, advierte que en el cáncer infantil no se puede hablar de factores de riesgo prevenibles de la misma forma que en los adultos.
El especialista señala que, ante la escasa posibilidad de prevención, la clave del éxito radica en que el padre, la madre, el cuidador primario o incluso los maestros de preescolar y primaria sospechen ante cualquier anomalía y lleven al menor a tiempo con un especialista.
Signos de alerta y esperanza de vida
Los profesionales de la salud enfatizan que existen señales físicas que requieren atención inmediata para descartar o confirmar el padecimiento. Entre estos síntomas destacan la fiebre sin razón aparente, los dolores de cabeza continuos, los sangrados repentinos y la aparición de abultamientos en el cuello, ganglios, extremidades o huesos. Aunque estos signos no derivan específicamente en un diagnóstico oncológico en todos los casos, su vigilancia permite una intervención multidisciplinaria temprana.
Finalmente, el sector médico potosino es enfático al señalar que todos estos padecimientos pueden tener cura. El éxito del tratamiento y la supervivencia del paciente dependen directamente de la rapidez con la que se actúe tras la aparición de las primeras señales de alarma.