Por: La Esfera
Bajo la premisa de que la inclusión no es una opción sino un compromiso ético, un grupo de docentes de la escuela primaria Vicente Guerrero, se capacitó en el sistema de lectoescritura Braille. El objetivo principal de este proceso es eliminar las barreras del aprendizaje y garantizar que ningún alumno se quede atrás por motivos de discapacidad visual.
La iniciativa cobró fuerza tras la integración de Leslie, una pequeña con discapacidad visual que recientemente se incorporó a las aulas de la institución. Este hecho motivó al cuerpo docente a actualizar sus métodos pedagógicos para ofrecer una atención digna y profesional, reconociendo que la presencia de la alumna representa una oportunidad de crecimiento para toda la comunidad escolar.
La directora la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) número 54, Cristina Cañizales, destacó que este proceso es un aprendizaje compartido, señalando que incluso en el área de educación especial es necesario reforzar la práctica.
“La necesidad nos obliga a, incluso como educación especial de pronto no practicamos tanto y necesitamos estar preparados pues para darle la atención que la alumna está requiriendo, en este momento la alumna como tal no sabe al 100% braille. entonces pues aprendemos juntos y pues es bien importante que estemos actualizándonos como maestros.”, afirmó la maestra.

Por su parte, la maestra Carmen Martínez Hernández, directora de la escuela primaria Vicente Guerrero, enfatizó que el reto de atender a estudiantes con necesidades educativas especiales permite reconocer que las escuelas no están solas, contando con el respaldo de instituciones que fortalecen su conocimiento técnico.
La capacitación fue impartida por especialistas del Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) del Sistema DIF Estatal. Frente a la creencia popular de que el Braille es un sistema sumamente complejo, las instructoras aseguran que el éxito radica principalmente en la disposición y la constancia de quien desea aprenderlo.
María Antonia Salazar, maestra de Braille, hizo un llamado a perder el miedo a este método de comunicación. La especialista argumentó que el sistema es accesible para cualquier persona sin discapacidad que tenga la inclinación de apoyar a los demás. Además, destacó finalmente que la familiarización de la sociedad en general con el Braille no solo facilita la convivencia, sino que construye una comunidad más empática y verdaderamente preparada para vivir en la diversidad.