Por: La Esfera
La dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) y senadora de la República, Verónica Rodríguez Hernández, lamentó la falta de una planeación preventiva por parte del Gobierno Federal ante la ola de violencia desatada tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Rodríguez Hernández señaló que la ausencia de una estrategia de seguridad integral para contener las reacciones previsibles del crimen organizado resultó en elementos de seguridad lesionados y fallecidos, además de sumir a la población en un estado de vulnerabilidad y zozobra.
La líder panista calificó como inadmisible que la ciudadanía deba refugiarse ante la incapacidad gubernamental de anticipar las consecuencias de operativos de alto impacto. Criticó específicamente que en Jalisco se tuviera que declarar código rojo debido a que la estrategia oficial no contempló los escenarios de represalia que suelen seguir a la caída de un mando operativo de tal magnitud.
“Es lamentable que en nuestro país tengamos que refugiarnos, tengamos que escuchar que en uno de los estados de la república como es Jalisco se tuviera que anunciar el código rojo y la ciudadanía tuviera que resguardarse porque la estrategia no incluía acciones posteriores”, expresó.
Añadió que las autoridades conocen de sobra el funcionamiento y la capacidad de reacción de la delincuencia organizada, por lo que el miedo generalizado que sintieron las y los mexicanos el día de ayer es un síntoma de una política de seguridad incompleta.
Respecto al panorama local, Verónica Rodríguez mantuvo una postura de cautela frente a las declaraciones oficiales que aseguran un saldo blanco en la entidad potosina. La senadora subrayó que será necesario esperar a confirmar que, efectivamente, no se registraron incidentes violentos vinculados a los hechos en Jalisco antes de dar por superada la alerta.
En este sentido, hizo un llamado urgente a fortalecer el trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno y, de manera crucial, con las autoridades de los estados vecinos. Para la dirigente, la contención del crimen requiere un frente común que trascienda las fronteras estatales y las diferencias partidistas.
El abatimiento de “El Mencho” no representa únicamente un golpe táctico al narcotráfico, sino un evento que sacude profundamente los cimientos políticos de México en 2026. La caída del capo más buscado del país pone a prueba la narrativa de seguridad del gobierno en turno, obligándolo a pasar de la retórica de captura a la gestión de crisis y vacío de poder.
Para la oposición, como el caso de Acción Nacional, se convierte en un punto de inflexión para exigir un cambio de timón hacia una seguridad civil profesionalizada, argumentando que una captura, por más relevante que sea, es insuficiente si no viene acompañada de la recuperación del territorio y la paz pública.