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Montserrat Orozco: El arte de sanar y crecer a través de los cuentos infantiles

La autora potosina da una perspectiva sobre la gestión de emociones a través de la literatura.

Por: La Esfera

La literatura no solo sirve para imaginar mundos lejanos; a veces, su función más poderosa es ayudarnos a entender el mundo que llevamos dentro. En San Luis Potosí, la escritora Montserrat Orozco se ha convertido en una referente de esta misión, transformando el papel en una guía de acompañamiento psicoemocional para las infancias a través de su colección titulada “EmocionArte”.

Desde que inició su camino en las letras en 2016, Orozco ha construido un universo literario que aborda los desafíos más profundos de la niñez. Con una trayectoria de 10 años y 10 títulos publicados, sus obras son mucho más que simples historias: son herramientas diseñadas para que los más pequeños aprendan a identificar y gestionar lo que sienten.

Cada libro de la autora potosina funciona como un espejo para los sentimientos. Por ejemplo, en “¿A dónde fue la abuela?”, se aborda con sensibilidad el duelo y las pérdidas, mientras que en “Furioso” se exploran las rabietas y el enojo. Otros títulos destacados incluyen “Monstruo”, que trata sobre los miedos infantiles, y “Cocodrilo de mentiras”, una obra que ayuda a los niños a procesar la culpa tras una falta de honestidad.

La biblioteca de Orozco también incluye temas como la ansiedad en “La sopa de la bruja”, la empatía en “Oso oloroso” y el valor de la amistad en su cuento “Robot”. Según la autora, el objetivo es que los niños no solo reconozcan la emoción, sino que desarrollen estrategias propias para afrontarlas.

Uno de los mayores retos que identifica la escritora es la falta de educación emocional en las etapas tempranas del desarrollo. Para ella, es vital que los niños aprendan a conocerse a sí mismos, algo que considera difícil de lograr si el contacto humano y el pensamiento reflexivo son desplazados por el exceso de tecnología.

Orozco hace un llamado a los padres y educadores para encontrar un equilibrio saludable. Aunque no busca satanizar los dispositivos digitales, sugiere retrasar su uso en favor de la lectura. De acuerdo con su visión, los libros no tienen una fecha de caducidad ni una edad restrictiva: desde un bebé de seis meses que se maravilla con las ilustraciones y el sonido de la voz de sus padres, hasta adultos mayores que encuentran consuelo en sus páginas.

En un mundo cada vez más acelerado, las letras de Montserrat Orozco nos recuerdan que el contacto con el papel y la narrativa compartida siguen siendo el mejor puente para fortalecer los vínculos afectivos y cognitivos de los seres humanos.

Para quienes deseen conocer más sobre esta propuesta educativa y literaria, pueden seguir el trabajo de la autora en sus redes sociales de Facebook e Instagram bajo el nombre de emocionarte_montse_orozco, donde comparte detalles sobre su labor en favor del desarrollo afectivo de las nuevas generaciones.