A propuesta de la diputada Dolores Robles Chairez, el Congreso del Estado aprobó una reforma al Código Penal de San Luis Potosí para reconocer la sumisión química como agravante en delitos de violación, abuso sexual y robo.
La medida busca sancionar con mayor severidad a quienes administren sustancias sin consentimiento para alterar la conciencia de una persona, anular su voluntad o reducir su capacidad de defensa con el fin de cometer un delito.

De acuerdo con el dictamen, esta práctica incluye el uso forzado u oculto de fármacos, psicotrópicos, estupefacientes, bebidas alcohólicas u otras sustancias químicas o naturales para facilitar agresiones sexuales o patrimoniales.
La legisladora señaló que este tipo de casos ha cobrado relevancia por su impacto social y sanitario, especialmente entre mujeres jóvenes.
Con la reforma, las penas podrán ser más severa cuando se acredite el uso de sumisión química, y en casos de robo con violencia la sanción podrá incrementarse hasta en una mitad adicional.