Lo que comenzó como una falla en la infraestructura se ha transformado en una pesadilla diaria para los habitantes del Fraccionamiento San Juan, en San Luis Potosí. En la calle Mar Caribe, el colapso del sistema de drenaje no solo ha fracturado el pavimento, sino que está poniendo en riesgo directo la salud de las familias de la zona.
La problemática ha escalado hasta la formación de un socavón de dimensiones considerables que ya funciona como una trampa peligrosa. Según relatan los vecinos, el terreno se ha ido debilitando por debajo de la superficie, acumulando aguas negras que desprenden olores fétidos perceptibles a varios metros de distancia.

Los los afectados señalan que el hoyo ha crecido paulatinamente. “Ya se cayó una señora que dio un mal paso y varios vehículos han quedado atrapados. Los vecinos tuvimos que señalizar con una llanta para evitar una tragedia mayor”, comentó un vecino con preocupación.
El riesgo más grave, sin embargo, ocurre bajo tierra. Las aguas negras expuestas han comenzado a filtrarse en las cisternas de las viviendas cercanas. Los afectados confirmaron que existen al menos cuatro casos documentados donde el suministro de agua potable ya se contaminó con desechos del drenaje, convirtiendo los hogares en focos de infección.

A pesar de que la comunidad asegura estar al corriente con sus pagos y haber enviado múltiples solicitudes formales, la respuesta del organismo Interapas, ha sido inexistente.
Los afectados denuncian una contradicción dolorosa: pagan puntualmente por un servicio de agua que reciben a cuentagotas, mientras deben convivir con una infraestructura sanitaria que tiene años en el abandono. “No pedimos un favor, pedimos que volteen a vernos porque pagamos por un servicio que hoy nos está enfermando”, enfatizaron los vecinos.
Mientras la solución oficial llega, el foco de infección crece y el riesgo de un accidente mayor en el socavón de Mar Caribe sigue latente.
✍️ Michel Martínez