Por: La Esfera
En el marco del Día Mundial de la Obesidad, establecido de manera unificada en 2020 por la Federación Mundial de la Obesidad en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), México enfrenta una de sus crisis de salud pública más severas. Esta fecha tiene como objetivo principal concientizar a la población sobre la crisis mundial que representa esta condición y fomentar soluciones prácticas para alcanzar y mantener un peso saludable.
Lo que comenzó como una preocupación estadística se ha transformado en una realidad donde el 70% de la población nacional presenta sobrepeso, y alrededor del 40% padece obesidad clínica, según estimaciones técnicas de especialistas en salud nutricional.
En el estado de San Luis Potosí, las cifras reflejan la urgencia de actuar ante una problemática multifactorial. De acuerdo con los indicadores derivados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) y registros estatales, más del 65% de la población adulta presenta exceso de peso. La situación es igualmente crítica en las infancias; se estima que el 27% de los niños en edad escolar (5 a 11 años) y el 30% de los adolescentes ya enfrentan este problema de salud, superando en algunos rubros la media histórica regional.
Para la nutrióloga Sonia Edith González, la clave del aumento en estos casos reside en la combinación de un entorno sedentario y decisiones alimenticias poco favorables. La especialista señala que factores como el sedentarismo, la falta de ejercicio y la ausencia de actividad física son detonantes directos de esta condición.
González subraya que el desplazamiento del consumo de agua natural por bebidas gaseosas, azucaradas y un incremento en la ingesta de harinas son los motores de la mala alimentación actual. Sin embargo, recalca que la solución no debe ser considerada un privilegio económico.
“Una dieta balanceada se puede obtener gracias a muchos de los alimentos que se encuentran en México, los cuales son de un costo accesible”, asegura la especialista, enfatizando que la salud nutricional debe estar al alcance de todos los estratos sociales.

El acceso a la asesoría nutricional formal es el siguiente paso necesario en esta lucha. Los profesionales del sector coinciden en la importancia de generar un acercamiento con expertos para analizar los hábitos específicos que han derivado en esta problemática.
El objetivo central de los especialistas es evaluar y detectar los malos hábitos para mejorarlos de manera gradual, permitiendo que el organismo experimente cambios positivos. Se busca atacar el problema de raíz mediante planes que se adapten incluso a las condiciones económicas de cada individuo, garantizando que el bienestar sea una meta alcanzable para la población potosina.