Por: La Esfera
Convertida en un auténtico campo de batalla para automovilistas y peatones, la calle Manuel de la Sierra, ubicada en la colonia Estrella de Oriente, se mantiene como un monumento a la negligencia urbana. Pese a ser una vía de tránsito constante debido a su proximidad con la Plaza Sendero, la vialidad presenta un estado de deterioro absoluto que ha rebasado la paciencia de quienes se ven obligados a circular por ella diariamente.
La escena en este sector de la capital potosina es desoladora. Grandes cúmulos de escombro, producto del desprendimiento del pavimento, se mezclan con alcantarillas colapsadas que escupen aguas negras de forma ininterrumpida. Esta situación no solo genera un foco de infección y olores fétidos que afectan la salud de los vecinos, sino que ha transformado la superficie de rodamiento en una trampa que provoca daños mecánicos frecuentes y accidentes viales de los cuales ninguna autoridad asume la responsabilidad financiera.
El flujo vehicular en la zona se ha vuelto una maniobra de alto riesgo. Basta observar unos minutos el cruce de las unidades para notar cómo los conductores deben zigzaguear entre baches profundos y corrientes de drenaje para evitar quedar varados. Los transeúntes, por su parte, se ven forzados a sortear los desperfectos y la contaminación del agua estancada, incrementando el riesgo de caídas o incidentes con los vehículos que intentan avanzar por el poco espacio funcional que queda.






Ante el evidente abandono que ha durado años, los afectados lanzan un llamado enérgico y urgente al organismo Interapas y a la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de la Capital. La exigencia es clara: una intervención integral que no se limite a parches superficiales, sino que solucione de raíz el colapso del sistema hidráulico y la rehabilitación total del pavimento. Los ciudadanos advierten que no pueden seguir viviendo en una “calle olvidada” mientras los riesgos a su integridad y patrimonio crecen con cada día que pasa.