Cargando fecha...

El renacer de la caña en la Huasteca

Producción cañera se divide entre el éxito de la cosecha y la crisis del precio.

Por: La Esfera

La región Huasteca está siendo testigo de un fenómeno agridulce. Tras años de incertidumbre climática, el verdor de los cañaverales vuelve a ser símbolo de abundancia en municipios como Ciudad Valles y Tamasopo. Sin embargo, este repunte en la producción se enfrenta ahora a un muro económico: un mercado saturado de fructosa y azúcares de baja calidad que mantiene los precios por los suelos.

El corazón de esta recuperación late con fuerza en el Ingenio Alianza Popular, ubicado en la delegación de Tambaca. Los datos compartidos por los productores reflejan un crecimiento sostenido que ha superado las expectativas más optimistas del sector.

Durante el ciclo de zafra 24-25, la producción alcanzó las 913 mil toneladas. Para el actual periodo 25-26, las proyecciones son aún más ambiciosas, estimando alcanzar el millón 200 mil toneladas. Luis Roberto Fortanelli, productor cañero de la zona, reconoce que, aunque el volumen es histórico, el “cultivo privilegiado” de antes hoy apenas alcanza para cubrir los costos de operación.

El reto de la competitividad y la amenaza dulce

A pesar de que el cielo fue generoso con las lluvias durante 2025, el bolsillo de los cañeros no está recibiendo el mismo impacto positivo. La problemática radica en la comercialización nacional. El precio del azúcar ha sufrido un estancamiento debido a la competencia desleal, lo que ha transformado una cosecha récord en un desafío de supervivencia financiera.

Jorge Luis Díaz Salinas, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH) en San Luis Potosí, señaló que la dependencia mantiene bajo lupa la entrada de productos sustitutos. La principal preocupación es la fructosa importada y los azúcares de menor calidad que inundan el mercado a precios reducidos, desplazando a la producción potosina que destaca por su pureza y estándares superiores.

El factor agua

Un punto clave que permitió este salto de casi 300 mil toneladas entre una zafra y otra fue la recuperación de los niveles en la cuenca del Río Valles y el sistema de riego de la región. Tras la sequía extrema de años previos, la humedad del suelo en 2025 permitió que la caña alcanzara una mayor concentración de sacarosa, lo que técnicamente se conoce como un mejor rendimiento en fábrica (Kilos de Azúcar Recuperable Base Estándar – KARBE).

Actualmente, las autoridades y el gremio cañero analizan estrategias legales y comerciales para frenar la entrada de edulcorantes artificiales, buscando que el esfuerzo de los productores de la Huasteca se vea reflejado en un pago justo que garantice el futuro de la actividad azucarera en el estado.