✍️Kenia Hernández
Este jueves 10 de septiembre se conmemora a nivel internacional el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una iniciativa instaurada en 2003 y que, desde 2024 predica bajo lema de “cambiar la narrativa” sobre la desmitificación de abordar una problemática de salud pública multifactorial prevalente en todo el mundo.
En San Luis Potosí la conversación sobre el suicidio tomó especial relevancia durante los últimos meses. Tan solo en las primeras dos semanas de septiembre, hubo registro de al menos cuatro intentos de suicidio en la zona metropolitana y por lo menos, uno más que terminó en un fallecimiento.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a nivel local, el número de defunciones por este motivo reporta una tasa de hasta 9.5 casos por cada 100 mil habitantes, una de las más altas en el país por encima de la media nacional de 6.8 muertes por cada 100 habitantes.
Específicamente, la entidad potosina apareció en quinto lugar, solo por detrás de otras regiones como Chihuahua, Quintana Roo, Aguascalientes y Yucatán.
La Estadística de Defunciones Registradas (EDR) del INEGI, señala también a los grupos entre 15 a 24 años y de 25 a 34 años como los más vulnerables de cometer un atentado contra su propia vida, mientras que por géneros, los hombres están en centro del peligro ya que mueren hasta cuatro veces más que las mujeres.
La estadística no obedece a causas aisladas, dentro del ámbito clínico, los datos sobre enfermedades relacionadas con la salud mental en San Luis Potosí, también demandan un foco de atención.
En lo que va de 2026, la Secretaria de Salud federal revela que en todo el Estado suman hasta 30 casos de lesiones autoinflingidas registradas en el boletín epidemiológico de la semana 33. Una cifra que no dista mucho de la reportada durante todo el ciclo anterior, con 37 eventos en total.
Según la información pública, este tipo de acciones incluyen cortes con objetos (14), ahorcamientos (10), disparos por arma corta (4) y saltos desde lugares elevados (2).
La base de datos también informa que los envenamientos autoinflingidos por abuso de sustancias o bien, otros medicamentos, son de mayor incidencia ya que entre ambas categorías este año acumulan 140 casos a comparación del 2025, cuando solo fueron 113. Esto representó un aumento del 23.89%.
Mientras tanto, en el ámbito de enfermedades como la depresión, la población femenina en la entidad obtuvo más diagnósticos a diferencia de los hombres, con 1,322 registros y 424, respectivamente. En total, son 1,746 reportes, es decir, el 89.59% del total del año pasado.
Por último, entre los eventos que ocurren antes de un fallecimiento, la Secretaría de Salud relacionó que las mujeres son hasta 3.75 veces más propensas a reportarlos como ideaciones suicidas, así como también cometen intentos tres veces más que los hombres; lo que difiere mucho con la realidad de las muertes.
La conversación sobre estas incidencias ha involucrado el exhorto de autoridades como el gobierno del Estado y entidades académicasz como la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y la Universidad Politécnica de San Luis Potosí (UPSLP); para que desde el entorno doméstico inicie la vigilia ante los indicios de cualquier situación que pueda poner en riesgo la integridad de un ser humano.
Por ello, el diálogo también es importante, no solo para acercar servicios de apoyo a personas que lo necesitan, como la línea de la vida al 800-911-2000 donde los operadores ofrecen apoyo emocional, orientación en salud mental y ayuda con adicciones las 24 horas del día. Sino también para generar las redes de apoyo adecuadas y configurar comunidades seguras más cercanas.