✍️ Michel Martínez
La investigación académica orientada a la alimentación ha dado un paso firme en San Luis Potosí. Ante la alta incidencia de padecimientos crónico-degenerativos en la población, un grupo de estudiantes universitarios potosinos desarrolló una alternativa alimentaria que no solo busca cuidar la salud, sino también el bolsillo de las familias. Se trata de Oatmelarch, una harina a base de avena adicionada con extractos deshidatados de frutas y verduras que promete revolucionar el mercado local mediante la biotecnología y la accesibilidad nutricional.
El proyecto es impulsado por jóvenes innovadores de las carreras de Ingeniería en Gestión Empresarial e Ingeniería en Sistemas del Instituto Tecnológico de San Luis Potosí (ITSLP). El prototipo rompe de forma directa con la brecha económica que suele rodear a los productos especializados en el mercado de la salud, logrando reducir los costos de producción hasta en un 80 por ciento en comparación con las opciones comerciales convencionales.

La diferencia en el mercado es contundente. Mientras que los productos similares disponibles en las tiendas alcanzan precios superiores a los 200 pesos, los creadores de Oatmelarch están en vías de comercializar su producto en cerca de 35 pesos. El objetivo central es que las opciones saludables dejen de ser un lujo y se vuelvan accesibles para todos los potosinos.
El enfoque del proyecto atiende dos problemáticas actuales: el alto costo de la vida saludable y la necesidad de nutrientes específicos para personas con condiciones médicas delicadas.

Más allá del desarrollo de la fórmula alimentaria en el laboratorio, Oatmelarch tiene un fuerte anclaje en la economía social de la región. El modelo de negocio se basa en el abastecimiento directo con productores agrícolas potosinos, eliminando intermediarios y garantizando un trato justo para el campo local.
Las estudiantes señalan que esta estrategia permite un modelo sustentable donde el conocimiento generado en las aulas se traduce en propuestas de consumo real con mejores aportaciones nutricionales.
El proyecto busca también reeducar y concientizar sobre el impacto de nuestras compras diarias. Con iniciativas como Oatmelarch, el talento joven del Instituto Tecnológico de San Luis Potosí demuestra que la ciencia, la tecnología y el compromiso social pueden fusionarse para mejorar la calidad de vida y fortalecer la economía de los locatarios de la región.