Complicado ha sido el inicio de campaña para el Atlético de San Luis que dirige Diego Mejía, el plantel de los potosinos no ha sido capaz de revertir las dudas que se tenían sembradas desde antes del arranque del torneo y los resultados no son ni de cerca los que se esperaban más allá del calendario complicado que encontró la escuadra rojiblanca en el que ya se enfrentó a Cruz Azul y América, dos de los equipos más importantes de la liga y con los que terminó perdiendo.
El entrenador potosino se mantiene en su postura de defender su estilo y sobre todo el hecho de que, a su forma de ver el fútbol, su equipo ha sido mejor que sus rivales en muchos pasajes de los partidos y que son solo detalles los que faltan para poder sacar los resultados positivos.
Pero el aficionado ve otra cosa, los números que siempre son fríos, pero también reales, nos dicen que la escuadra potosina marcha en la décimo quinta posición de la tabla general con dos empates y dos derrotas, así como cuatro goles a favor y ocho en contra; eso sin contar los que se comió en la Leagues Cup, torneo que pensaríamos serviría para encontrar un mejor nivel sin importar si se echaba a perder.
Pero ¿es real lo que dice Mejía? ¿somos todos los demás los que no vemos el fútbol como él lo ve? ¿qué hará la directiva al respecto?
Si hay que responder todas estas preguntas yo diría que Mejía tiene razón, su equipo ha sido mejor por algunos pasajes de los partidos, pero también no ha sido capaz de abrochar resultados porque tiene un plantel con poca calidad y limitado en muchos sectores. No sé si como tal todos los demás estemos equivocados o si en realidad el técnico tenga toda la razón como regularmente ellos lo creen, lo que sí es un hecho es que una vez más, los números hablan por sí mismos y el fútbol es numeralía no subjetividad utilizada a conveniencia, como parece que lo hace Mejía cada que sale a comparecer ante los medios.
Para la última pregunta me encantaría tener una respuesta diferente, pero no será posible, la dirigencia del Atlético de San Luis así trabaja, no sé si con lo que puede o con lo que tiene, porque, aunque nos queda claro que no tiene tanto (si, hablo de dinero), tampoco parece poder con el paquete. Nombres como el de Bambú, Galdámes, y por ahí varios más no solamente no están a la altura de lo que la afición potosina quiere, en reiteradas ocasiones han demostrado que no deberían continuar en la institución, y parece que los contratos que tienen hacen que la dirigencia y el señor Iñigo no pueda hacer nada para siquiera buscar su salida para traer a alguien más competitivo.
Cada que escribimos acá del equipo potosino parece que nos empeñamos en ver lo negativo, así me lo han hecho saber algunos aficionados, pero díganme ¿hay algo para rescatar? Yo me limitaría a Rafa Llorente, quien ha dejado una gran impresión y ha tomado un protagonismo positivo; antes teníamos a Sánchez, Águila, Salles Lamonge, y otros que ya no están porque se fueron o porque se lastimaron, pero hoy ni eso, solo a cuenta gotas este equipo muestra algo bueno.
Y si, la dirigencia quiere que la afición tenga paciencia, que confíen en Mejía, que sigan confiando en los Bambú, Gáldames, Macías y el resto de jugadores que siguen sin dar el ancho, El problema está en que nadie le ha avisado a Mejía que el deporte no es de merecer y que su visión que solo él comparte en algún momento no le va servir para soportar un proyecto que, por supuesto él tomó para tener una oportunidad en Liga Mx, pero que va terminar quemándolo en lugar de consolidarlo.
✍️Rodrigo Martínez Hecker
Analista Deportivo