La Organización Panamericana de la Salud (OPS) otorgó a México una prórroga de dos meses para demostrar control efectivo del brote de sarampión que se expande en varias regiones del país, confirmó el secretario de Salud, David Kershenobich. La evaluación final se realizará en abril, donde se determinará si México mantiene o pierde su certificación como país libre de sarampión.
Kershenobich explicó que, aunque el brote inicial detectado en Chihuahua se encuentra “prácticamente controlado”, los casos se han extendido a otras entidades y mantienen bajo presión al sistema de vigilancia epidemiológica. Jalisco y Chiapas representan hoy los focos más preocupantes. Sólo en Jalisco, 21 municipios se encuentran catalogados con riesgo “muy alto”, incluidos Guadalajara, Zapopan, Tonalá, San Pedro Tlaquepaque y Tepatitlán de Morelos.
El secretario advirtió que el sarampión es considerablemente más contagioso que el covid-19: una persona enferma puede transmitirlo a 15 o 16 más, y el virus puede permanecer activo hasta dos horas en un espacio cerrado. “La única manera de controlarlo es vacunándose. No hay otra”, sentenció.

Actualmente, México dispone de 23.5 millones de dosis y ha aplicado poco más de 11.8 millones. La meta establecida por la OPS es alcanzar una cobertura de vacunación del 95 por ciento, requisito indispensable para frenar la transmisión. Kershenobich recordó que durante 2025 se distribuyeron 13.8 millones de vacunas y que para 2026 se adquirieron 27.3 millones, suficientes para sostener las campañas durante los próximos dos años.
La situación adquiere un carácter estratégico rumbo a la Copa Mundial de 2026, cuyas sedes en México —Nuevo León, Jalisco y la Ciudad de México— coinciden con zonas donde el riesgo epidemiológico se mantiene elevado. Canadá ya perdió su certificación de país libre de sarampión y Estados Unidos también solicitó una ampliación de plazo, lo que obliga a las tres naciones a coordinar acciones sanitarias.
Entre las medidas que México prepara, informó Kershenobich, se encuentra la instalación de módulos de vacunación en aeropuertos, centrales de autobuses y puntos de alta movilidad. “Muy pronto informaremos las estrategias para evitar la diseminación del virus”, señaló.
La reunión de abril con la OPS será determinante: ahí se revisará la respuesta implementada por cada país y se decidirá si México conserva su estatus sanitario o enfrenta una reclasificación histórica. La advertencia es clara: el control del brote depende de la velocidad y contundencia con la que avance la vacunación.