La decisión del gobierno peruano se da tras conocerse que la exfuncionaria del expresidente Pedro Castillo solicitó refugio en la embajada mexicana en Lima; México defiende su derecho a otorgar asilo político conforme al derecho internacional.
El gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con México, luego de que el país encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum iniciara el proceso para otorgar asilo a Betssy Chávez, ex primera ministra del expresidente Pedro Castillo, quien se encuentra actualmente en la embajada mexicana en Lima.
El canciller peruano, Hugo de Zela, calificó la medida del gobierno mexicano como un “acto inamistoso” y afirmó que constituye una nueva forma de injerencia en los asuntos internos del país sudamericano. “Hoy hemos conocido con sorpresa y profundo pesar que la ex primera ministra está siendo asilada en la residencia de la embajada de México en Perú”, declaró durante una conferencia de prensa.
Según De Zela, la decisión se suma a los desencuentros diplomáticos iniciados en 2023, cuando ambos países retiraron a sus embajadores tras los comentarios del entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador en defensa de Castillo, quien fue destituido y detenido por intentar disolver el Congreso peruano en diciembre de 2022.
Por su parte, el gobierno mexicano rechazó la medida adoptada por Lima. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la ruptura “está fuera de toda proporción, pero es una decisión soberana del gobierno peruano”.
El subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, señaló que el asilo a Chávez se otorga “en apego a la tradición diplomática mexicana y al derecho internacional”, recordando que una resolución de la ONU establece que el otorgamiento de asilo “no debe ser considerado un acto hostil por otro Estado”.
Chávez fue detenida en 2023 y procesada por presunta conspiración contra el Estado, vinculada al intento fallido de Pedro Castillo de cerrar el Parlamento. En septiembre pasado, obtuvo libertad condicional mientras continúa su juicio.
El actual presidente peruano, José Jerí, recién asumido tras la destitución de Dina Boluarte, respaldó la decisión de romper vínculos diplomáticos, considerándola una medida necesaria para “defender la soberanía nacional y la institucionalidad democrática”.
Mientras tanto, México mantiene su postura de respeto al derecho de asilo y ha reiterado su disposición al diálogo, aunque no se prevé una normalización inmediata de las relaciones entre ambos países.