La conservación de la naturaleza ha dejado de ser una tarea de esfuerzos aislados para convertirse en un trabajo de equipo que cruza fronteras estatales. Bajo esta premisa, San Luis Potosí se convirtió en la sede de un taller clave para revisar los avances del proyecto GEF-Cobiocom, una iniciativa de gran calado que busca blindar la biodiversidad en el Corredor Biocultural del Centro Occidente de México.

Josafat Contreras, asesor principal del proyecto, destacó que esta estrategia no solo se trata de proteger paisajes, sino de consolidar esquemas de gobernanza donde la colaboración entre instituciones y comunidades sea el motor principal.
El Corredor Biocultural integra la riqueza natural de ocho estados de la República, Jalisco, Colima, Nayarit, Michoacán, Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, quienes unen esfuerzos para que los servicios ecosistémicos, como el agua y la regulación del clima, sigan funcionando correctamente en beneficio de todos.

Durante el encuentro en tierras potosinas, se puso sobre la mesa la importancia de las alianzas interinstitucionales, dejando claro que para salvar una especie o restaurar un suelo, es necesario que los gobiernos locales y los expertos hablen el mismo idioma y compartan recursos de manera estratégica.
Lo que hace especial a este proyecto es su enfoque humano y de colaboración. No se limita a decretar áreas protegidas desde un escritorio, sino que busca fortalecer la participación de quienes viven y trabajan en estas zonas.

Al integrar la cultura y las tradiciones locales con la ciencia de la conservación, el GEF-Cobiocom propone un modelo donde el desarrollo económico y el respeto al medio ambiente caminen de la mano. Los avances presentados en San Luis Potosí marcan un paso firme hacia un futuro donde la región centro occidente sea un referente nacional de resiliencia y cuidado compartido de nuestra casa común.
✍️ Michel Martínez