Por: La Esfera
Tras lograr el control de los brotes de gusano barrenador del ganado en la zona de la Huasteca a principios de enero, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh) ha pasado a una fase de consolidación en sus cercos sanitarios.
El objetivo actual es evitar que la dispersión natural de la mosca del gusano barrenador avance hacia el interior del estado, reforzando la vigilancia no solo en los puntos de tránsito ganadero, sino también en las unidades de producción local.
La estrategia preventiva se ha ajustado para responder a la movilidad propia del insecto. Jorge Luis Díaz Salinas, titular de la Sedarh, señaló que la experiencia previa en municipios como Ébano demostró que el control en carreteras es insuficiente, ya que la mosca puede desplazarse por aire hasta 200 kilómetros en su ciclo de vida. Por ello, el personal técnico ha extendido el monitoreo a poblaciones de animales domésticos y de traspatio, que sirven como indicadores de la presencia del insecto en zonas donde no hay movimiento constante de ganado vacuno.
Esta etapa de blindaje busca contener la plaga mientras se concreta la solución de fondo. La dependencia mantiene una comunicación constante con los productores para asegurar que cualquier herida en los animales sea tratada de inmediato, impidiendo que se convierta en un foco de reproducción para las larvas del parásito.
Preparación de la ofensiva biológica
El punto central del reforzamiento sanitario es la puesta en marcha de laboratorios especializados para la técnica del insecto estéril. Este programa, que representa una de las apuestas más importantes para la sanidad animal en el estado, se encuentra en fase de preparación técnica. Se estima que en un periodo de cuatro a cinco meses se iniciará la liberación masiva de moscas estériles, un método biológico que permite reducir la población silvestre sin el uso de químicos que afecten al ecosistema o a la calidad de la carne.
La Sedarh enfatiza que, aunque el proceso de laboratorio toma tiempo para alcanzar la escala necesaria, la prevención en campo no se detiene. La colaboración de los ganaderos en el reporte de casos sospechosos es la herramienta más efectiva para mantener bajo control el impacto económico en el sector agropecuario potosino durante este semestre de transición técnica.