✍️ Kenia Hernández
Poco después de que el municipio de Ciudad Valles publicó modificaciones en su reglamento municipal para combatir el fracking, la Huasteca potosina se volvió objeto de otro reto para la defensa de sus recursos naturales en San Luis Potosí: el trascade hídrico desde la cuenca del Río Pánuco para el abastecimiento de una de las ciudades industriales más relevantes del noreste de México: Monterrey, Nuevo León.
Según advirtió en sus redes sociales el centro de rescate, Selva Teenek Ecopark, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) hizo pública la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente al proyecto “Acueducto Pánuco – Cerro Prieto”, identificado con la clave 28TM2026H0074; que entró a revisión desde el pasado 27 de agosto según lo indica la Gaceta Ecológica 41.
La obra que fue presentada por Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, plantea la construcción de un canal de 390 kilómetros para la extracción de 5 mil a 6 mil litros de agua por segundo desde el Río Pánuco en el municipio de Ébano de la Huasteca potosina, para abastecer a la zona metropolitana de la capital norteña.
Conocido antes por el nombre de Monterrey VI, la instalación de este ducto fue cancelada en 2017 después de oposiciones sociales y políticas con respecto a la política de abastecimiento y su costo de inversión.
Mientras tanto, ecologistas de la organización así como expertos de entidades académicas cuestionan sobre los efectos que esta reactivación desencadenaría en el equilibrio ecológico en tres municipios de San Luis Potosí como Ébano, Ciudad Valles y Tamuín; al igual que en otras entidades como Tamaulipas y Veracruz.