La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó de manera categórica la operación realizada por Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y en la pérdida de vidas humanas, al afirmar que la intervención extranjera “nunca ha traído democracia, bienestar ni estabilidad duradera”.
Durante un posicionamiento leído este 5 de enero, Sheinbaum sostuvo que la postura de México frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica, y subrayó que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son principios opcionales ni negociables, sino fundamentos del derecho internacional.



La mandataria recordó que tanto la Constitución mexicana como la Carta de las Naciones Unidas establecen el respeto a la soberanía de los Estados, su integridad territorial y el derecho de los pueblos a decidir libremente su forma de gobierno. En ese sentido, enfatizó que solo los pueblos pueden construir su propio futuro y definir su camino sin presiones externas.
Sheinbaum advirtió que las acciones unilaterales y las invasiones no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI, ya que no conducen ni a la paz ni al desarrollo. En contraste, planteó que el continente americano debe avanzar hacia una visión basada en la cooperación, la inversión productiva, la integración económica regional y el bienestar social.
En materia de la relación con Estados Unidos, la presidenta señaló que México coopera con ese país bajo principios de respeto a la soberanía, responsabilidad compartida y confianza mutua, particularmente en la lucha contra el narcotráfico, pero dejó claro que dicha cooperación no implica subordinación.
“Cooperación, sí; subordinación e intervención, no”, afirmó la presidenta, al reiterar que México es un país libre, independiente y soberano, donde manda el pueblo.