Lo que hace unos días reportábamos en este portal como una crisis insostenible en las inmediaciones de la Universidad Politécnica de San Luis Potosí (UPSLP), hoy adquiere un matiz de indignación institucional. A pesar de la visibilidad que ha tomado el colapso del drenaje en la zona, la respuesta del Ayuntamiento y de Interapas no solo es lenta: es inexistente.
En un seguimiento puntual a la denuncia sobre el desbordamiento de aguas residuales que rodea al campus, conversamos con el rector Néstor Garza Álvarez. El directivo confirmó la peor de las sospechas que planteábamos en nuestra entrega anterior: el desdén oficial ha llegado al punto de ignorar los canales legales.


Garza Álvarez reveló para este medio que, a pesar de la entrega formal de oficios exigiendo una intervención urgente, las autoridades municipales y el organismo operador simplemente han guardado silencio. Esta revelación transforma la falla de infraestructura en una muestra de negligencia administrativa que deja a miles de estudiantes en el olvido.
Más allá de las cifras y los reportes técnicos, lo que resalta en este seguimiento es la faceta humana del Rector. Se percibe una mezcla de sensibilidad ante el riesgo que corre su comunidad y una lógica frustración al ver que, aunque la problemática ocurre fuera de los muros de la universidad, el daño colateral impacta de lleno en la salud y movilidad de quienes dan vida a la institución.
“Es desgarrador ver que las gestiones se quedan en el papel mientras el problema sigue ahí, afectando a nuestros jóvenes. Es una situación ajena que nos afecta más que a nadie y no hay eco en la autoridad”, lamentó Garza Álvarez.

Como señalamos previamente, esto ya no es un simple problema de vialidad; es un foco de infección que ha persistido por más de un año. Con la temporada de lluvias en el horizonte, la preocupación crece, pues el colapso sistemático de la red hidráulica amenaza con empeorar una situación de por sí crítica para los vecinos y la comunidad estudiantil.
Desde este espacio seguiremos cuestionando: ¿Cuánto tiempo más deben esperar los universitarios para que un oficio sea respondido con acciones y no con silencio?
Por: Michel Martínez