✍️ Kenia Hernández
La mayoría de los municipios de San Luis Potosí carece de instalaciones formales para el manejo y disposición adecuada de sus residuos sólidos urbanos, informó la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam).
De los 59 ayuntamientos que conforman el estado, únicamente Matehuala y la capital potosina cuentan con rellenos sanitarios regularizados conforme a la normatividad vigente, señaló la titular de la Segam, Sonia Mendoza Díaz.
La funcionaria explicó que la falta de infraestructura municipal para el manejo de residuos propicia prácticas irregulares entre la población, como la disposición de basura en sitios no autorizados y la quema clandestina de desechos.
“El manejo de los residuos sólidos urbanos es responsabilidad de las presidencias municipales. Todos tienen problemática de rellenos sanitarios”, declaró.
Aunque durante el último año las campañas de concientización para evitar la quema clandestina de basura han contribuido a reducir el riesgo de incendios, principalmente en la región Huasteca, los tiraderos irregulares continúan representando un problema ambiental, debido a su impacto sobre el aire y el suelo.
De acuerdo con datos del Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones (CNGMD) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en San Luis Potosí se recolectan en promedio 607 mil 025.94 toneladas de basura al mes. De este volumen, 26 millones 331 mil 690 kilogramos corresponden únicamente al municipio de San Luis Potosí.
Mendoza Díaz indicó que, pese a las deficiencias existentes, la capital del estado y Matehuala son los únicos municipios que actualmente cumplen con las condiciones de regularización para la operación de sus rellenos sanitarios.
Ante esta situación, la Segam ha intensificado las inspecciones en distintos municipios con el objetivo de identificar y, en su caso, sancionar a quienes operen predios destinados a la disposición de residuos sin contar con los permisos correspondientes.
Finalmente, la secretaria llamó a las autoridades municipales a regularizar sus sitios de disposición de residuos y cumplir con las disposiciones ambientales para evitar mayores afectaciones al entorno.