Por: La Esfera
A veces los vemos ahí, arrumbados en el patio o la azotea, un poco oxidados y desgastados, pero les seguimos confiando nuestra seguridad cada vez que encendemos la estufa. Sin embargo, el Comandante de Bomberos de San Luis Potosí, Adolfo Benavente Duque, nos trae una cifra que debería hacernos reflexionar antes de pedir el siguiente relleno. Los números no mienten y la realidad es que el descuido en el mantenimiento de los cilindros está pasando factura en la ciudad.
El Comandante compartió datos que encienden las alarmas al revelar que solo el mes de febrero el cuerpo de bomberos atendió 179 llamadas por fugas de gas. De este total, casi 100 casos se debieron directamente a tanques en pésimo estado físico. Lo más preocupante es que estos incidentes no siempre se quedan en un simple susto por el olor, pues el líder de los bomberos informó que se registraron tres explosiones en casas habitación, dejando incluso a una persona con quemaduras de consideración en el rostro y los brazos.

¿Cómo evitar que las tragedias sigan ocurriendo?
Benavente Duque señaló que la prevención comienza con la comunicación constante con la compañía de gas. Es vital exigir que las empresas cumplan con su obligación de dar mantenimiento, circulación y reposición a los cilindros que ya no están en condiciones óptimas. Asimismo, resalta que invertir en un tanque nuevo y asegurar una instalación realizada por profesionales es la mejor decisión para proteger el patrimonio familiar.
Un punto crítico que mencionó el Comandante es que la gran mayoría de estos incidentes ocurren con tanques portátiles, donde además existe un vacío legal complicado. Muchas veces las gaseras se deslindan de la responsabilidad alegando que ellos no surtieron ese cilindro específico, por lo que el primer y más importante filtro de seguridad es el propio usuario. No hay que esperar a que el olor a gas invada la cocina; es importante revisar hoy mismo el estado de recipientes y recordar que la seguridad personal y familiar siempre deben ser la prioridad.