El uso de empresas fantasma, también conocidas como EFOS y EDOS, continúa posicionándose entre las irregularidades más recurrentes y graves detectadas en los informes finales de auditoría correspondientes al ejercicio fiscal 2024, al ser utilizadas para simular compras, adquisiciones y servicios con recursos públicos, lo que genera un daño significativo a las finanzas de los entes fiscalizados.
El titular del Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE), Rodrigo Joaquín Lecourtois López, explicó que una de las observaciones más delicadas corresponde a pagos realizados a empresas factureras que, tras las verificaciones correspondientes, resultan inexistentes o presentan irregularidades como domicilios fiscales fuera de la entidad, ubicaciones en lotes baldíos o casas abandonadas, giros comerciales incongruentes, así como el uso de facturas canceladas.
Asimismo, señaló que durante las auditorías también se detectó la ausencia de documentación fiscal y administrativa que respalde las operaciones, duplicidad de comprobantes y registros contables incorrectos. Advirtió que, de no solventarse adecuadamente estas observaciones, se procederá a fincar las responsabilidades administrativas correspondientes y se dará vista al Servicio de Administración Tributaria mediante los mecanismos legales de fiscalización.
Lecourtois López exhortó a funcionarios y exfuncionarios de los 112 entes fiscalizados a concentrarse en el proceso de solventación, sin distracciones, ya que el plazo para presentar pruebas documentales y alegatos está por concluir. Precisó que el IFSE se encuentra en la etapa de recepción y análisis de documentación para determinar la procedencia de las observaciones definitivas a las Cuentas Públicas 2024, periodo que finalizará durante la primera semana de febrero.