El 3 de enero de 2026 será recordado por siempre como el día en que Trump pateó el tablero.
Desde noviembre del año pasado, su secretario de Estado, Marco Rubio señaló a Nicolás Maduro, presidente ilegítimo de Venezuela, como el líder del Cártel de los Soles. Menos de dos meses después, mediante la estrategia que Estados Unidos vaticinó como “Operación Resolución Absoluta” extrajeron del país al mandatario momentos antes de que entrara a su búnker en Caracas, extirpando así, la cabeza de un régimen que hizo metástasis en la tierra de Simón Bolívar desde la década de los 90’s.
Horas más tarde de la extracción militarizada de Maduro, se cuestionó a Donald Trump si los eventos en Venezuela habían sido un llamado de atención para los mexicanos y, éste, sin tapujos ni reservas, respondió que “algo se tiene que hacer en México”, la presidenta Claudia Sheinbaum “Es una buena mujer, pero los cárteles controlan México. Ella no controla México”.
Ciertamente, a diferencia del heredero de Chávez, la heredera de Obrador no fue señalada como líder de ninguna organización criminal, sino únicamente como una mandataria sobrepasada por el narcotráfico -como si fuera menor- lo que no deja de ser una posición profundamente preocupante para ella.
¿Qué hizo la titular del ejecutivo ante tan desafortunado comentario? Lo mismo que llevaba haciendo desde el año pasado: remesas de narcotraficantes para el gobierno estadounidense. Cabe destacar, sin ajustarse a ningún protocolo jurídico convencional de extradición.
El primer regalito ocurrió el 27 de febrero de 2025, donde se enviaron 29 narcos entre otros, a Caro Quintero y al Z-40, el segundo, sucedió en agosto del mismo año, 26 narcos, destacando la Tuta y el yerno de El Mayo Zambada y, finalmente, el de hace una semana, donde se enviaron 37 nuevos capos, integrantes de los Beltrán Leyva y del Cartel del Noreste, por mencionar algunos.
En total, 92 capos enviados. ¿Y? ¿Acaso Donald Trump eliminó sus planes de intervenir en México? ¿Canceló todos los aranceles impuestos? ¿Se mostró interesado en el T-MEC? No, no y no.
De pronto, este fin de semana sucedió algo insólito. En una renuncia que, resulta todo menos convincente, Adán Augusto López, deja la dirigencia de la bancada de MORENA en el Senado.
Ello, no puede deberse a otra cosa más que a lo revelado hace tres semanas por el Wall Street Journal: El presidente de EUA quería y quiere acciones contra los narcopolíticos mexicanos y, para los males de la mandataria, visten su color.
De hecho, desde el 12 de enero de este año 2026, que arrancó con esteroides, Marco Rubio, secretario de Estado de EUA le dijo expresamente a Juan Ramón de la Fuente, Canciller de México, que tenían que desmantelarse las redes del narcotráfico, no sólo sus integrantes, sus conexiones con los gobiernos de México y que los Estados Unidos esperaban resultados “tangibles” al respecto.
Había de donde cortar: Alfredo Ramírez Bedolla, Ruben Rocha Moya, Adán Augusto López, Andrés Manuel López Obrador, por recordarle algunos.
Todo parece indicar que, la última llamada de Claudia Sheinbaum con Donald Trump la forzó a tomar la única decisión que, desde hace meses se rehusó a tomar, hacer un sacrificio de sangre MORENISTA.
Era lógico que tarde o temprano, los sicarios, los lavadores, los operadores y los patrones a su alcance se le van a acabar y que, fuera quien fuera, eso no iba a calmar el hambre de un presidente insaciable que no conoce el derecho internacional, ni la soberanía de los pueblos ni el auto control político.
La ofrenda fue Adán Augusto. La mejor de hecho, pues era un cartucho quemado desde que se supo que su secretario de seguridad comandaba un cártel, es incómodamente cercano a Andrés Manuel y peligrosamente poderoso y, lo peor, está inmiscuido en todos los escándalos de corrupción que pudieron haberse imaginado.
Me da gusto que la presidenta haya empezado a tomar acciones, pero lamento ser aguafiestas y recodarle que, la decisión que recién se tomó por Adán Agusto voluntariamente a la fuerza, tiene alcances políticos, no de seguridad, que es justo lo que quieren los americanos.
Olvídese de ingenuidades presidenta, ni las cabezas de los narcos ni el castigo político le van a alcanzar.
Fuentes: BBC News Mundo; El País; Informador; Político MX; Infobae.
Kevin de la Rosa.
Abogado.