El costo de la soberbia: Cuando el pueblo paga los platos rotos de la política.
Existe un viejo proverbio que dice: “Cuando los elefantes pelean, es la hierba la que sufre”. En el escenario político actual, los elefantes son los gobernantes, atrapados en un constante choque de egos y voluntades de poder, mientras que la hierba —aplastada, silenciada y olvidada— es el pueblo que supuestamente representan.
La política, su ejercicio, en su definición más pura y romántica, nació como el arte de conciliar voluntades para alcanzar el bien común. Sin embargo, hoy asistimos a una preocupante metamorfosis que aniquila y, hace sufrir. Ya no se gobierna para resolver problemas; se gobierna para ganar batallas personales. La voluntad política ha dejado de ser un motor de progreso para convertirse en un arma de destrucción mutua entre facciones.
Cuando el diálogo se rompe en...




