✍️ Michel Martínez
El ingenio académico de San Luis Potosí vuelve a levantar la mano dentro del sector de la salud con un fuerte sentido de responsabilidad comunitaria. En esta ocasión, un grupo de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Mecatrónica del Tecnológico de Monterrey, Campus San Luis Potosí, diseñó un prototipo automatizado que promete agilizar y optimizar las sesiones de rehabilitación física. Este avance tecnológico tiene un objetivo muy claro, ya que se está desarrollando de manera específica para favorecer a los pacientes de la asociación civil local Aves al Vuelo, la cual atiende a personas que viven con distrofia muscular.
A pesar de encontrarse en una fase inicial de desarrollo, el proyecto destaca por integrar el uso de una aplicación móvil propia, permitiendo programar y dosificar series de repeticiones de manera precisa. Manuel Marcos, uno de los alumnos involucrados en el diseño, detalla que el mecanismo está programado para generar un movimiento suave y continuo directamente en la zona del tobillo, lo que permite una estimulación constante que facilita la terapia automática en los pacientes.

El camino para concretar este avance tecnológico no fue sencillo, ya que el equipo de creadores se enfrentó al reto de empatar las matemáticas exactas con la complejidad biológica. Ángel Rosas, también integrante del proyecto, comparte que el proceso requirió una exhaustiva investigación que los obligó a salir del terreno técnico para comprender a fondo la anatomía humana. Esta inmersión en las ciencias de la salud fue indispensable para que los conocimientos en robótica y automatización adquiridos en las aulas pudieran replicarse de manera segura y natural en el cuerpo humano.
Detrás del impulso de estos jóvenes se encuentra una visión clara de compromiso social, una postura plenamente respaldada por los docentes que guían la investigación. El profesor Jesús Gustavo Flores enfatiza que el verdadero valor de la ingeniería radica en su capacidad para romper la barrera de las aulas y convertirse en una herramienta de servicio público. El especialista señala que aplicar la tecnología en entornos sensibles representa una oportunidad idónea para regresar conocimiento a la comunidad, acercando la ciencia a los sectores de la población que enfrentan retos cotidianos de movilidad y discapacidad, un propósito que hoy cobra vida al aliarse con el trabajo que realiza Aves al Vuelo.